La Vida de Jacob – 13º Día

 

Hola, estamos en el 13º día en el que hablamos sobre la vida de Jacob.

“Entonces Isaac despidió a Jacob, y ese fue a Padan-haran, a casa de Labán, hijo de Betuel arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y Esaú. Y vio Esaú que Isaac había bendecido a Jacob y lo había enviado a Padan-aram para tomar allí mujer para sí, y cuando lo bendijo, le dio órdenes, diciendo: No tomaras para ti mujer de entre las hijas de Canaán, y que Jacob había obedecido a su padre y a su madre, y se había ido a Panda-aram. Vio, pues, Esaú que las hijas de Canaán no eran del agrado de su padre Isaac; y Esaú fue a Ismael, y tomo por mujer, además de las mujeres que ya tenía, a Mahalat, hija de Ismael, hijo de Abraham, hermana de Nebaiot.”

13º Día- Los detalles

La actitud de Esaú es de defensa; de quien no vive por la fe. ¿Y por qué? Porque vivía como una persona común, a pesar de tener el ejemplo del abuelo, Abraham, y del padre, Isaac. Solo hacia parte de la historia, hacia únicamente parte de la descendencia.

Siempre que somos preteridos o perdemos la oportunidad, podemos tener el mismo tipo de acciones, cuando no las “cortamos”.

Sabemos la “historia” y podemos estar dentro de la iglesia, pero aun así, permitir que los sentimientos conduzcan nuestra vida, ya que somos dotados de libre albedrio, libres de tomar nuestras propias decisiones.

Los sentimientos surgen a través de los sentidos: Oír, ver, tocar. Y Esaú vio al padre bendecir a Jacob, el cual obedeció, no tomando mujeres de aquella tierra. Y Esaú se quedó con “rabia”, pues él tomó esposa dentro de aquel pueblo. Y aún hizo peor, tomando una mujer descendiente de Ismael, enemigo directamente de su padre, Isaac.

Quien no obedece, se permite tener envidia, rabia, delante de determinadas circunstancias. Por eso, debemos observar los detalles.

¿Permitimos también, a veces, tener un “poco” de envidia? Por ejemplo: las solteras que ya tienen cierta edad… Delante de una boda de una compañera, ignoran incluso asistir. ¿Por qué? Porque en el afán del momento, tienen reacciones naturales; reaccionan contrariamente a la fe, y dejan de vigilar sus actitudes. ¡Se vuelven personas desagradables!

Otro ejemplo: una amiga o conocida que se desenvuelve en su trabajo, del cual todos hablan bien…Y de ti, nadie habla. ¿Qué haces? Envidias e ignoras.

Hay muchos detalles que permites que prevalezcan, demostrando una fe emotiva: Vas a la iglesia, das ofrendas, diezmo, pero no estás atenta a los pormenores, y son estos los que cambian tu visión.

-Cuando estas atenta a los detalles, estas vigilando, negándote a ser positiva, pesimista, envidiosa, orgullosa, egoísta;

-Cuando observas los detalles, es porque ya te has fijado que no eres de confianza, que los sentimientos te engañan y te hacen sentir cosas contrarias a la fe.

No estamos hablando con “ángeles”, sino con seres humanos, según la realidad de cada uno. Por eso, debemos fijarnos en los detalles, porque aquí será definido mi tipo de fe y de la relación con Dios.

¡La fe inteligente obedece! No actúa por envidia o impulso.

Entonces, amiga, no actúes basada en una fe emotiva, precipitándote en tomar una actitud equivocada.

Presta atención a los detalles, pues son estos detalles de la palabra de Dios, que hacen la diferencia en nuestra vida.

Hasta mañana.