EL DOLOR DEL ALMA

¿Cómo combatir la enfermedad del alma?

De acuerdo con la Organización mundial de la Salud (OMS), la depresión afecta a 322 millones de personas en el mundo. En el periodo de 2005 a 2015, se registró un aumento del 18.4% en los casos.

La enfermedad del alma no elige clase social o etnia, tampoco afecta a un rango de edad específico. Según el INEGI, 4.48 millones de los adolescentes y niños también sufren por la depresión.

Estudios y especialistas señalan que la práctica regular de actividades físicas puede mejorar el cuadro de depresión. Pero ¿cómo explicar, entonces, los casos de atletas que ya sufrieron o sufren por la enfermedad?

La patinadora británica Elise Christie, de 28 años, reveló recientemente haber sufrido con depresión y ansiedad durante dos años. Elise, que ya fue campeona mundial de patinaje y conquistó tres títulos mundiales en 2017, utilizó una red social para desahogarse con los fans.

“A lo largo el tiempo en que tomé medicamentos (durante dos años), sentí que no podía hablar abiertamente sobre eso. Sufrí durante dos años con depresión y ansiedad; eso me impidió ser yo misma”, destacó la joven.

Días difíciles

Recientemente, la comunicadora Uruguaya Patricia Wolf confeso “la depresión es una pandemia y aunque todos me vean siempre alegre, yo soy una persona que sufre de depresión hace muchos años y la depresión es contagiosa cuando estamos en un ambiente de personas que sufren de depresión “.

¿Cómo vencer la depresión?

El dolor del alma y el sentimiento de angustia, no obstante, deben ser tratados como tal. El salmista David también pasó por momentos difíciles y se sentía angustiado. Vea el siguiente texto:

“¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío” (Salmos 42:11).

El obispo Edir Macedo explica que en los momentos de aflicción y angustia, el Espíritu Santo es el que le da al ser humano, sobre todo, fuerzas para superar todo eso.

“Recibimos del Espíritu Santo fuerzas para vencer, independientemente de ayudas externas. Si por un momento usted no ve el cumplimiento de las promesas de Dios en su vida, en lugar de murmurar y desanimarse, tenga un acto de fe, predique para sí mismo y recobre sus fuerzas”, destacó el obispo.

Por medio de su fe, venza la depresión

Si usted desea ser libre de la depresión y o conoce una persona que se encuentra sufriendo esta enfermedad comuniquece con nosotros al 24096323 o visite la Universal mas cercana a su hogar.

¡LA DEPRESIÓN SI TIENE CURA Y NOSOTROS PODEMOS AYUDARLE!