Close Menu
  • Home
  • Blogs
    • Obispo Macedo
    • Ester Becerra
    • Obispo Julio Freitas
    • Viviane Freitas
    • Obispo Renato Cardoso
    • Cristiane Cardoso
  • TV Universal
  • Destacados
  • El Universal
  • Direcciones
  • Donar
  • Contacto
Últimos blogs

Clamor de la Concordancia, directamente desde Israel

Encuentro de las Familias

Guiá mi vida en 2026

Facebook Instagram
  • Home
  • Blogs
    • Obispo Macedo
    • Ester Becerra
    • Obispo Julio Freitas
    • Viviane Freitas
    • Obispo Renato Cardoso
    • Cristiane Cardoso
  • TV Universal
  • Destacados

    Clamor de la Concordancia, directamente desde Israel

    12/01/2026

    Guiá mi vida en 2026

    05/01/2026

    Retrospectiva 2025

    30/12/2025

    Navidad Solidaria 2025

    23/12/2025

    Ayuno de Daniel

    08/12/2025
  • El Universal
  • Direcciones
  • Donar
  • Contacto
Facebook Instagram YouTube
Iglesia Universal UruguayIglesia Universal Uruguay
DONAR
Iglesia Universal UruguayIglesia Universal Uruguay
Home»Obispo Macedo»Corrupción exterior
Obispo Macedo

Corrupción exterior

14/05/2018032 mins de lectura
Social Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
Social
Facebook Twitter Email Telegram WhatsApp Copy Link

 

Dios conoce bien los conflictos íntimos humanos. Él también los enfrentó cuando estuvo en el mundo.

Su oración: “Padre Mío, si es posible, pase de Mí esta copa; pero no sea como Yo quiero, sino como Tú” (Mateo 26:39), refleja bien eso.

En las guerras entre el exterior y el interior, entre el alma y el espíritu, entre el corazón y la razón, entre la carne y el Espíritu, siembre hay un vencedor, que decide el destino final del alma.

No siempre el Espíritu de Dios vence a la carne. Eso es porque la carne, el exterior, el alma o el corazón – todo da lo mismo – no están sujetos a la ley (voluntad de Dios), ¡ni tampoco pueden estarlo! Romanos 8:7

No obstante, las corrupciones del hombre exterior, o sea, las obras de la carne, no tienen poder para hacer que los valores espirituales del hombre interior sean anulados. Solo si la persona quiere…

Porque el hombre interior dispone de muchos recursos para neutralizar al hombre exterior.

La confesión de pecados, el arrepentimiento, la oración, el ayuno, el silicio, en fin… Medios para levantarse no faltan.

Por ejemplo, él cayó en pecado. En ese ínterin, el diablo comienza a acusarlo con insistencia. Su conciencia duele. Sabe que está incorrecto.

¿Qué hacer? ¿Dejarse llevar por el desánimo o usar las herramientas de la fe para levantarse nuevamente?

Consciente del perdón mediante la confesión sincera, él actúa y, de inmediato, recibe el perdón por la fe.

A partir de entonces, toma la actitud de regresar al estado original de paz con Dios, por el abandono del pecado y del pasado.

Y así, una vida más es rescatada por medio de una fe práctica, que no tiene nada que ver con los sentimientos. Solo con la obediencia.

Esta es la fe pasada por Pablo, cuando nos lleva a no desanimarnos a causa de una debilidad de la carne.

Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. 2 Corintios 4:16

Compartir. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
Artículo anteriorPara quien siempre cae en el mismo error…
Artículo siguiente Dependencia del Espíritu Santo

Relacionados

Dios no es un mago, y mucho menos un camarero.

10/11/2025

Cuando el hambre habla más fuerte: el error de Abraham y el peligro de las malas intenciones

28/10/2025

Den gracias a Dios, por los espinos en la carne

26/08/2025
Añadir Comentario

Comments are closed.

Más recientes

Clamor de la Concordancia, directamente desde Israel

12/01/20263 clicks

Encuentro de las Familias

06/01/202652 clicks

Guiá mi vida en 2026

05/01/202632 clicks

Retrospectiva 2025

30/12/202533 clicks
Más vistos

Navidad: el verdadero significado

24/12/2020793 clicks

Navidad Solidaria

23/12/2024437 clicks

Entrega del Aceite Consagrado en Tierra Santa

09/01/2025340 clicks
Últimos Blogs

¿Cómo podemos servir a los demás?

Dios no es un mago, y mucho menos un camarero.

La levadura de Dios

© 2026 Iglesia Universal - Todos los derechos reservados.

Escriba aquí su búsqueda y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.

 

Cargando comentarios...
 

Debe estar conectado para enviar un comentario.