Gracias a Dios por las guerras…

Gracias a Dios por mi salvación,
Si no fuese por ella, no tendría motivo para vivir.

Gracias a Dios por los sacrificios,
Debido a ellos conozco mi nivel de fe en Dios.

Gracias a Dios por las guerras,
Porque ellas revelan a los cobardes y a los corajudos.

Gracias a Dios por los aguijones en la carne,
Si no fuese por ellos, me acomodaría en la fe.

Gracias a Dios por los que me odian,
Si no fuese por ellos, no encontraría fuerzas para luchar.

Gracias a Dios por las dificultades,
¿Cómo ejercitar la fe sin ellas?

Gracias a Dios por los traidores,
¿Cómo reconocer a los leales sin ellos?

Gracias a Dios por el problema nuestro de cada día,
Si no fuese por él, ¿cómo vivir en la dependencia de Dios?

Gracias a Dios por las injusticias,
Si no fuese por ellas, ¿cómo conocer al Justo Juez?

Gracias a Dios por las incomprensiones,
Si no fuese por ellas, ¿cómo entender la mente humana?

Gracias a Dios por los dolores,
Si no fuese por ellos, ¿cómo detectar un problema físico?

Gracias a Dios por las debilidades,
Porque ellas suscitan mis fuerzas.
Aprendí, en la cárcel, a hacer del limón una limonada.

Gracias a Dios cuando estoy triste,
Porque el Espíritu Santo me alegra.

Gracias a Dios cuando lloro,
Porque el Espíritu Santo me consuela.

Gracias a Dios por la muerte,
Porque ella libera la materia para asumir la Vida eterna.

Gracias a Dios por las tribulaciones,
Porque me hacen crecer en la fe.

Gracias a Dios por los disgustos de las injusticias,
Porque no permiten que mi indignación se adormezca.

Gracias a Dios por la soledad,
Porque hay más tiempo para mi Señor y Dios.

Gracias a Dios por mi esposa,
Porque tengo a alguien que soporta mis fallas.

Gracias a Dios por mis hijos,
Porque tengo cómo entender a mi Padre Eterno.

Gracias a Dios por los hijos en la fe,
Porque serán fieles en la continuidad del Reino de Dios.

Gracias a Dios por el trabajo de la salvación,
Porque me siento útil como siervo del Dios de Abraham.

Gracias a Dios por las piedras del camino,
Porque me dan experiencia en la fe.

Gracias a Dios por haber estado en el fondo del pozo,
Sin él no habría hallado a mi Señor y Salvador.

Gracias a Dios por los llamados y escogidos,
Porque ellos han hecho la diferencia.

En fin, por todo doy gracias a Dios porque todo coopera para el bien de aquellos que aman al Señor Jesús. Romanos 8:28


Obispo Edir Macedo