En la semana de inauguración tuvimos el especial Prosperidad con Dios, donde aprendimos:
Los ojos de Dios están puestos acá para escuchar y atender a todos. Es necesario saber que para llegar a donde queremos siempre se presentarán murallas, pero cuando la persona es determinada logra alcanzar.
La victoria es cierta, pero es necesario usar la fe.
Abraham tenía la visión de un hijo pero Dios tenía la visión de darle una nación. Dios quiere hacer algo grande en su vida, donde Él sea glorificado.
Use su fe para que las murallas vengan a caer. “Yo he entregado en tus manos a Jericó”.
Hay diferencia cuando una persona lucha con la fuerza que viene de Dios.
Coloque a Dios en primer lugar, de esa forma el no Le dejará faltar nada. Si usted tiene a Dios no importa su capacidad, estudios o condición.
Dios le dará fuerza para que usted venza luchas, por eso Él le trajo acá.
“El da fuerzas al fatigado”.
Los héroes de la fe enfrentaron luchas; el Señor Jesús necesitó ser fortalecido en el Getsemaní, si Él siendo quien Es necesito de fuerzas, imagínese nosotros.
El mal espera debilidad para colocar dudas, pero usted debe buscar fuerzas en Aquel que tiene poder de cambiar su vida.
No desista, la victoria llega luego de la batalla. Si una puerta se cerró, Dios va a abrir una aún mayor.
Busque hacer lo que a Él le agrada, porque cuando hacemos la voluntad de Dios, recibimos fuerzas.
No podemos ser inconstantes en la fe, tanto en buenos como en malos momentos debemos permanecer fuertes y confiantes. “Diga el débil, fuerte soy”.
Si su vida no está como Él prometió, decida dar un basta a la humillación, a la miseria.
Las victorias dependen de las decisiones.
No piense que la fuerza de su brazo le llevará a vencer. Coloque su fuerza en el lugar cierto, es decir, en el Altar.
Elija hacer la voluntad de Dios. Todos tenemos fe pero la diferencia, es cuando la usamos para agradar a Dios.
Si desea acérquese a nuestra Catedral ubicada en: Calle Uruguay 1529












