Llega una hora en la vida de un hombre que él decide tomar una decisión: es el momento de asumir compromisos con los que soporta arcar. Es cuando el hombre siente que para proseguir es necesario dividir su vida con alguien que lo ame y viceversa. Pero hay un detalle importante: todavía no conoce a la persona adecuada que formará un par con él y necesita buscarla.

Búsqueda

Esta acción recuerda una escena de la película Un príncipe en Nueva York, un clásico de los años 1980, protagonizado por el actor Eddie Murphy. En esta historia, Murphy es hijo de un rey africano y busca a una persona para casarse y que lo complete. Él quiere a alguien que no sea simplemente una figura decorativa a su lado, pero que tenga contenido, pueda compartir todo con él, conversar y establecer una relación.

Interrogatorio

Después de pasar por varias baladas y conversar con varias mujeres, no tiene éxito en su intento. Está desilusionado. Cuando decide ir al barbero para cortar el pelo, es cuestionado por el motivo de estar tan triste y confiesa que no puede encontrar a la mujer con la que le gustaría vivir toda la vida.

Lugar correcto

El barbero sagaz pronto le pregunta dónde fue a buscar su pareja ideal. Al responder que fue en fiestas, el viejo profesional de la tijera le dice al muchacho que él está actuando de forma equivocada: “usted está buscando en el lugar equivocado. Si quiere encontrar una mujer de verdad, tiene que ir al lugar correcto. Y apunta a la Iglesia: “vaya allí. Este es sólo el comienzo de la historia de la película, pero para muchos hombres también puede ser el modo de encontrar a la persona adecuada.

Compatibilidad

Y el consejo tiene todo el sentido. El hombre, siendo de Dios, tiene que encontrar a alguien que sea de la misma fe que él para que la relación funcione. En caso contrario, hay gran posibilidad de que el matrimonio no venga. Hay incluso lógica en esto: la compatibilidad entre la pareja será mayor y las divergencias serán menores. ¿Sabes porque? Es que los dos tienen el mismo propósito de vida: servir a Dios. Fuera de la Iglesia el hombre no lo encontrará con facilidad. Puede estar seguro.

Más que mirar

Pero si éste es el primer paso, hay otro que también debe ser dado. Si no es seguido, el cristiano puede quedarse esperando la vida entera que no va a encontrar su amor. El hombre necesita conversar con la persona con la que está queriendo tener una relación seria. Por más que se juzgue atractivo y “confía en su taco”, quedarse sólo mirando a la mujer no va a adelantar. Ella no caerá del cielo en sus brazos.

 

Práctica

Es más que necesario hablar con la persona que estás mirando. Siempre dentro de las reglas del respeto, es necesario que usted encuentre la mejor manera de acercarse y conversar. Esta es la forma que te ayudará a percibir si hay reciprocidad de intenciones entre ustedes. Y sin hablar eso no sucede. Usted puede incluso sentirse inseguro al principio, pero necesita intentarlo. Se pregunte: ¿cómo podrán ustedes pasar toda la vida juntos si no logran ni establecer una conversación para conocerse? Realmente no lo da. Ahora que ya sabes a dónde ir y qué hacer, basta con poner estas acciones en práctica.