Close Menu
  • Home
  • Blogs
    • Obispo Macedo
    • Ester Becerra
    • Obispo Julio Freitas
    • Viviane Freitas
    • Obispo Renato Cardoso
    • Cristiane Cardoso
  • TV Universal
  • Destacados
  • El Universal
  • Direcciones
  • Donar
  • Contacto
Últimos blogs

Mega Help: ¡Sin igual!

The love walk 2026

Godllywood autoayuda

Facebook Instagram
  • Home
  • Blogs
    • Obispo Macedo
    • Ester Becerra
    • Obispo Julio Freitas
    • Viviane Freitas
    • Obispo Renato Cardoso
    • Cristiane Cardoso
  • TV Universal
  • Destacados

    The love walk 2026

    21/09/2026

    Godllywood autoayuda

    21/09/2026

    Clamor por la Justicia Divina

    08/09/2026

    Mega Help: un encuentro para valorar la vida y creer en la transformación

    01/09/2026

    ¿Qué podemos aprender del voto de Jacob?

    13/08/2026
  • El Universal
  • Direcciones
  • Donar
  • Contacto
Facebook Instagram YouTube
Iglesia Universal UruguayIglesia Universal Uruguay
DONAR
Iglesia Universal UruguayIglesia Universal Uruguay
Home»Obispo Macedo»La gloria de los hijos
Obispo Macedo

La gloria de los hijos

20/09/20170212 mins de lectura
Social Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
Social
Facebook Twitter Email Telegram WhatsApp Copy Link

Los hijos nacen de la relación conyugal de los padres. Son naturales, siguen la Ley de la Naturaleza.Pero, los hijos de Dios no nacen de la Ley de la Naturaleza, nacen de la fe en el Señor Jesús, en cooperación con el Espíritu Santo.

No basta creer en Jesús y no haber tenido una experiencia con Su Espíritu.

Por ejemplo, usted lee este texto y no comprende su mensaje. Eso sucede porque el entendimiento de las cosas espirituales exige espiritualidad.

Esa espiritualidad solo es posible con la interferencia Personal del Espíritu Santo. De lo contrario, no hay comprensión.

De la misma forma ocurre la aceptación de Jesús como Señor y Salvador. Si no existe el toque del Espíritu Santo, no hay cómo nacer de Dios.

El nacimiento del hijo de Dios se da en una triangulación entre el ser humano, el Señor Jesucristo y el Espíritu Santo.

Cuando la persona reconoce a Jesús como Señor de su vida y abandona a sus pecados para siempre, entonces es lavada con la Sangre que Él derramó allá en la cruz.

Una vez purificada, el Espíritu Santo pasa a habitar en su cuerpo, tornándolo Su Templo. A partir de entonces, ella se torna una nueva criatura.

Pensamientos, entendimiento, corazón, visión, todo, todo, todo cambia en su interior. La manera de pensar, de ser y de actuar difiere completamente de lo que ella era.

Complejos de inferioridad, traumas experimentados, rencores y resentimientos desaparecen como humo, sin dejar vestigios.
Ella absorbe el carácter de Dios, Su imagen. Se torna una nueva mujer o un nuevo hombre.

Compartir. Facebook Twitter Pinterest LinkedIn Tumblr Email
Artículo anteriorEl mercado de la gloria
Artículo siguiente La vocación de los escogidos

Relacionados

Los que no son sinceros no pueden conocer a Dios

09/09/2026

Ni siquiera en Israel he encontrado tanta fe…

13/08/2026

El temor del Señor nace de la fe y conduce a la voluntad de Dios.

11/06/2026
Añadir Comentario

Comments are closed.

Más recientes

Mega Help: ¡Sin igual!

28/09/20268 clicks

The love walk 2026

21/09/202629 clicks

Godllywood autoayuda

21/09/202627 clicks

Los que no son sinceros no pueden conocer a Dios

09/09/202627 clicks
Más vistos

Navidad: el verdadero significado

24/12/2020893 clicks

Navidad Solidaria

23/12/2024507 clicks

Entrega del Aceite Consagrado en Tierra Santa

09/01/2025400 clicks
Últimos Blogs

Los que no son sinceros no pueden conocer a Dios

Ni siquiera en Israel he encontrado tanta fe…

El temor del Señor nace de la fe y conduce a la voluntad de Dios.

© 2026 Iglesia Universal - Todos los derechos reservados.

Escriba aquí su búsqueda y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.

 

Cargando comentarios...
 

Debe estar conectado para enviar un comentario.