Es muy fácil albergar rencor en el corazón. Pero lo que la mayoría de las personas no saben es que es la raíz de una serie de enfermedades en el cuerpo y, principalmente, en el alma.

Entienda cómo actúa el rencor y el perdón en el ser humano: el rencor para enfermar y el perdón para curar.

Sobre el rencor:

  • Absorbe la energía de la persona, ya que la obliga a recordar el dolor y a albergar deseos y planes de venganza. Por lo tanto, la vida se estanca en muchos aspectos.
  • Se propaga como el cáncer y puede provocar incluso enfermedades físicas, además de emocionales.
  • Muchas personas no admiten albergarlo, pero expresan sentimientos como aversión, antipatía, indiferencia. Éstas son variaciones del rencor, es rencor camuflado.

Sobre el perdón:

  • Es un medicamento gratuito, que puedes dar o pedir. Es la cura para muchas enfermedades, no sólo físicas sino emocionales.
  • Dios proveyó el perdón para que todos tengan la oportunidad de empezar de nuevo.
  • Perdonar no es olvidar, es elegir no recordar, no mirar el pasado.
  • Esto es lo que Dios hace con nosotros: pecamos innumerables veces, de una manera imposible de reparar. Ante nuestra condición de pecadores, Él extiende su perdón, arroja nuestros pecados al mar del olvido y nos da la oportunidad de actuar de manera diferente, de tomar nuevas decisiones. Así logramos la Salvación. No lo merecemos, pero Él lo da por su bondad, porque nos arrepentimos y creímos en el perdón.

Participe:

El 21 de abril se llevará a cabo el “Domingo del Perdón” y todo aquel que esté atrapado por el rencor podrá curarse de los males del alma.

Puede participar en la Catedral de la Fe o en la Universal más cercana, a las 7:00, 9:30 o 18:00.

Si usted desea saber más sobre este tema, prepárese para leer el nuevo libro del Obispo Edir Macedo: “El placer de la venganza”