Tanto el bien como el mal que sembramos tienen el momento oportuno para dar fruto. La siembra es opcional, puedes elegir qué plantar. Pero la cosecha es obligatoria, así que elige bien tu semilla

“No seas demasiado justo, ni seas sabio con exceso; ¿por qué habrás de destruirte?” (Eclesiastés…

Jacob sintió este dolor y se transformó. EntiendaJacob fue herido por su lucha con Dios: la…